sábado, 13 de marzo de 2010

Tener sobrepeso significa un mayor riesgo de declive cognitivo en la vejez

Disfrute nuestra exclusiva muestra de audio al final de esta entrada.

Los efectos adversos del exceso de peso no se limitan a la función física, sino también se extienden a la función neurológica, de acuerdo a una investigación publicada en el último número de The Journals of Gerontology Series A: Ciencias Biológicas y Médicas.

La publicación presenta una colección de diez artículos que destacan los nuevos hallazgos relacionados con la obesidad en personas de edad.

"Una de las consecuencias no previstas del tratamiento médico de la enfermedad cardiovascular es que muchas personas obesas llegan a la vejez", dijo el Journal of Gerontology: Medical Sciences Editor Luigi Ferrucci, MD, PhD, del National Institute on Aging.

"Necesitamos una mejor comprensión de las causas y consecuencias de la obesidad en las personas mayores - sobre todo cuando la obesidad se asocia con la sarcopenia".

Un estudio dirigido por Anna Dahl, MS, de la Universidad de Jönköping Suecia, encontró que los individuos con mayor índice de masa corporal a mediana edad (IMC) demostraban una capacidad cognitiva significativamente más baja en general y significativamente mucho más baja que sus contrapartes más delgados con la misma edad.

Estas estadísticas fueron compiladas de un estudio de gemelos suecos, que tuvo lugar en el transcurso de casi 40 años, desde 1963 hasta 2002, los resultados fueron los mismos para hombres y mujeres. Otros estudios mencionados en el programa revelan que la obesidad parece particularmente amenazante con la presencia de otros problemas de salud, como una fuerza muscular debilitada y la depresión.

Del mismo modo, los cambios de peso también significan un deterioro de la salud en general. Un equipo de investigadores dirigidos por Alice M. Arnold, PhD, de la Universidad de Washington, Seattle, encontraron que estas fluctuaciones de peso son indicadores importantes del futuro de las limitaciones físicas y la mortalidad en los ancianos.

Arnold y sus colegas utilizaron datos del Estudio de Salud Cardiovacscular, que incluye información de más de 3.000 personas mayores de 65 años entre 1992 y 1999. Descubrieron que las personas que ciclicamente pierden y ganan peso incrementan las posibilidades en un 28% de tener dificultades con las actividades de la vida diaria - bañarse, vestirse, comer, etc.

Adaptación del material provisto por The Gerontological Society of America y por http://www.sciencedaily.com/





No hay comentarios.: